Qué hacer cuando estás enfermo y no puedes cancelar tus compromisos

  • tamaño de la fuente

Hay compromisos ineludibles y días de trabajo en los que no puedes faltar aún cuando estés enfermo. En esta época de frío en donde las enfermedades de las vías respiratorias se agudizan, esto es que puedes hacer cuando no puedas quedarte a descansar.

Cuando tenemos una infección o enfermedad de las vías respiratorias el primer y mejor consejo es quedarse en reposo uno o dos días, tomar muchos líquidos y en caso necesario visitar al médico para recibir tratamiento; pero en ocasiones nuestros compromisos de trabajo nos impiden seguir estas indicaciones por lo que debemos seguir otras para evitar empeorar o contagiar a otros.

Los médicos dicen que quienes estén resfriados o peor aún, tengan algún tipo de influenza deben de pedir permiso para ausentarse a sus trabajos, pero que hay muchos que no lo hacen. Su consejo es que si te preguntas si deberías quedarte en casa por lo mal que te sientes, lo más probable es que debas hacerlo.

¿Cuándo quedarse en casa?

Lo primero que debes pensar cuando estás enfermo y quieres salir es que no solo se trata de ti, es decir, que el resto de la gente se tope contigo está en riesgo de ser contagiado.

Recuerda que aunque tú sientas que aún con la enfermedad eres funcional y puedes trabajar a pesar del malestar, muchos otros podrían tener serias complicaciones por un cuadro de gripe o influenza, especialmente mujeres embarazadas, personas de la tercera edad y niños pequeños.

Aunque uses cubreboca, te laves constantemente las manos y desinfectes tu lugar de trabajo, no hay nada que puedas hacer para eliminar el riesgo de contagiar a otros.

Si tienes una infección fuerte ésta se puede complicar y traerte muchos problemas, por lo que debes descansar y por regla general no salir de casa y evitar en la medida de lo posible el contacto con los demás hasta que ya no hayas tenido fiebre por 24 horas o más.

Cuando somos tenemos un virus podemos contagiar desde antes de que presentemos síntomas, sin embargo, la etapa de mayor riesgo es cuando estamos más enfermos.

Los microbios que contagian se propagan con más frecuencia por gotas respiratorias que quedan en el aire después de que el enfermo estornuda o tose. El virus de la influenza puede sobrevivir hasta 24 horas dependiendo de la superficie en la que se encuentre.

Cuando te tapas la boca con las manos al estornudar o toser, los microbios que se quedan en las manos se pasan a todo lo que tocas y de esa manera, es como otros lo obtienen y se contagian. No dejamos de contagiosos hasta que todos los síntomas desaparecen.

Cómo evitar que otros se contagien por tu culpa

Como dijimos al principio, a veces es casi inevitable acudir a ciertos compromisos y aún cuando estamos enfermos debemos ignorar los consejos y salir a la calle.

Aunque no podemos eliminar el riesgo si podemos disminuirlo un poco en favor de los demás. Recuerda que para evitar epidemias debemos ser responsables.

  • Tápate con el codo y no con las manos cuando estornudes o tosas.
  • Limita tu interacción con los demás.
  • No saludes a nadie de beso ni con la mano.
  • Limpia tu superficie de trabajo.
  • No dejes pañuelos desechables sobre los muebles y una vez que los uses arrojarlos a la taza del baño.
  • Aplica un desinfectante después de estornudar o toser en tus manos.
  • Usa todo el tiempo cubrebocas.
  • Vacúnate contra la influenza.
  • Consulta a un médico si los síntomas no disminuyen en dos o tres días.

Si tienes que ir a trabajar

Muchas personas trabajan por su cuenta y no se pueden dar el lujo de faltar al trabajo, mucho menos si viven al día.

En estos casos es muy importante seguir las recomendaciones que hemos mencionado y, en la medida de lo posible, intentar encontrar a alguien que puede sustituirnos por un par de días aunque se tenga que compartir la ganancia con ella.

Por último, recuerda que lo peor que puedes hacer es automedicarte, ya que puedes poner en grave riesgo tu salud. Consulta a un médico.

 

Referencia: NY Times.

594