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Correr para descargar un enojo, no es tan buena idea después de todo

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Correr o ejercitarse para descargar un enojo o mientras tenemos una rabieta o estamos sometidos a demasiado estrés, no es todo lo bueno que nos han dicho que es; podemos poner en riesgo el corazón, literalmente.

 

Un nuevo estudio realizado en  Canadá pone de manifiesto los riesgos de hacer ejercicio cuando estamos enojados, ya que puede provocar un ataque cardiaco.

 

La investigación indica que hacer deporte con mucho vigor o con un esfuerzo excesivo, así como las perturbaciones emocionales aumentan el riesgo de un paro cardiaco, sin embargo, si se combinan las probabilidades crecen significativamente; aunque el estudio no prueba que correr o hacer cualquier otro ejercicio vigoroso mientras se está enojado sea necesariamente malo o peor aún, letal, sí pone de manifiesto que ciertas actividades y emociones no se llevan bien.

 

Desde hace mucho tiempo los cardiólogos saben cuáles son las actividades y causas que pueden provocar un ataque en personas con problemas cardíacos, por ejemplo, que se dan más al despertar por la mañana, cuando se someten a emociones fuertes viendo algún deporte que los apasione, durante un terremoto, cuando los niveles de contaminación son muy altos, por estrés, durante las vacaciones y, en casos raros pero no por ello improbables, durante una relación sexual; sin embargo, ahora se sabe que la combinación de esfuerzo físico extremo y la angustia emocional intensa se vinculan a ataques repentinos.

 

Aunque casi todo eso se sabía, la diferencia de este nuevo estudio con los hechos antes, es que la mayoría de los anteriores se basaban en muestras pequeñas, con personas que vivían en una zona geográfica determinada y con estilos de vida similares.

 

Esta nueva investigación se hizo a nivel internacional y se basó en datos de 12 mil 500 hombres y mujeres que viven en 52 países, que solo han sufrido un ataque y que fue en fechas recientes; pero el diferenciador más importante, es que los autores analizaron las circunstancias físicas y emocionales de los pacientes justo en el momento en que sufrieron el ataque.

 

Como la forma más simple de obtener información es preguntando, los autores se dedicaron a visitar a los pacientes un día después de sucedido el incidente para preguntarles cómo se sentían las horas previas, si se habían esforzado demasiado físicamente, si se sentían perturbados emocionalmente, estaban estresados o preocupados. Adicionalmente, recopilaron el historial médico y les realizaron un examen médico estándar.

 

Al cruzar los números los investigadores comprobaron que el esfuerzo físico extenuante y una alteración emocional importante aumentaban el riesgo de ataque. 13 % de la gente entrevistada dijo que habían realizado actividades vigorosas horas antes; 14 % aseguraron que estaban muy enojados o estresados en el momento, pero muchos más afirmaron la combinación de ambos estados cuando tuvieron el accidente cardiaco.

 

Lo más sorprendente es que la edad, los hábitos alimenticios, el estado físico y hasta los antecedentes de tabaquismo no afectaron la tendencia de los resultados, comprobando que la mezcla de emociones con ejercicio extremo es peligrosa.

 

La explicación es que cuando estamos enojados, estresados o perturbados el corazón se acelera, la presión de la sangre aumenta y los cambios en los vasos sanguíneos rompen placas que dificultan o bloquean el paso de la sangre, provocando el ataque.

 

La lección de este estudio dicta que el deporte intenso o un estado emocional alterado no necesariamente provocan un ataque al corazón, pero que sí la intensidad de ambos es alta y prolongada, la mezcla aumenta las probabilidades.

 

Cuáles son las recomendaciones

 

Es un hecho que quienes no tienen enfermedades cardiacas ni antecedentes, pueden hacer ejercicio para descargar un coraje o aliviar el estrés sin problema o riesgo de tener un ataque, la cuestión es que las enfermedades cardiacas son silenciosas y muchas personas no saben que las tienen; entonces qué hacer:

 

Si hay antecedentes familiares de problemas del corazón, fumas, bebes, no practicas deporte con regularidad, lo mejor será que tomes las cosas con calma y no te excedas, en otras palabras, si vas a correr para sacar un enojo hazlo con prudencia y moderación, respira y detente si comienzas a sentirte cansado o mareado; pero si te duele el pecho cuando haces un coraje o ejercicio, entonces debes visitar al cardiólogo de inmediato.

 

Fuente: NY Times

 

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