Derma y diabetes

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La Diabetes mellitus es una enfermedad que en las últimas décadas ha incrementado su incidencia y su prevalencia a nivel mundial y más aún en los países industrializados.

Entre el 30 y 71% de los pacientes con Diabetes mellitus presentan algún trastorno cutáneo en algún momento durante su enfermedad.

Las manifestaciones dermatológicas pueden aparecer ya sea como primer signo que nos haga sospechar su presencia, durante el curso de la enfermedad o después de muchos años del diagnostico.

Las manifestaciones cutáneas de la diabetes se pueden clasificar para su estudio en infecciosas, no infecciosas y aquellas asociadas a medicamentos. 

La aparición de algunas infecciones nos debe hacer sospechar la presencia de resistencia a la insulina o de algún trastorno en el metabolismo de los carbohidratos. Por ejemplo, la candidiasis genital y las infecciones por dermatofitos en las ingles o en las plantas de los pies, y que son recurrentes o difíciles de tratar, se pueden manifestar frecuentemente en personas que no se conocen enfermas. El aumento de los niveles de glucosa en los tejidos de un paciente descontrolado favorece la presencia de levaduras y hongos en la piel. 

Por otra parte, el hecho de tener una piel sumamente seca y deshidratada se asocia a la aparición de comezón y en consecuencia al rascado, que favorece otro tipo de infecciones de piel causadas por Staphilococos o Streptococos, por lo que se recomienda el uso de cremas altamente emolientes y humectantes que por una parte ayuden a mantener la barrera cutánea integra, y de esa forma evitar la pérdida transepidermica de agua, y por otra lado, ayuden a mantener la hidratación y asípoder evitar resequedad y comezón.

Una de las dermatosis más frecuentes en personas que tienen alteraciones en la glucosa es la presencia de acantosis nigricans y de fibromas o acrocordones. Es muy frecuente que se presenten juntos. La primera se refiere a esa piel obscura en el cuello y axilas, que tiene una apariencia aterciopelada y áspera que no se relaciona a suciedad, si no que el engrosamiento de la piel es lo que da ese aspecto; y los segundos, son crecimientos de piel suaves y blandas, que su aparición y crecimiento está estimulado por el exceso de insulina que frecuentemente se encuentra en pacientes con resistencia a la misma.

Si eres diabético te recomendamos mantener una limpieza adecuada realizando un baño diario, sin friccionar la piel, utilizando agua tibia y con dermolimpiadores que no sean agresivos para el manto ácido de la piel. 

Después del baño te recomendamos aplicar cremas emolientes y humectantes en todo tu cuerpo. Si observas algún cambio o irritación en la piel no dudes en consultar a un dermatólogo, pues una infección puede costar muy caro en términos de salud. 

Dra. Adriana Miranda

Dermatóloga 

Teléfono del consultorio: (55)5568 2610

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